El protocolo para la prevención y manejo del acoso sexual es un conjunto obligatorio de normas y procedimientos en el ámbito laboral para garantizar espacios seguros, prevenir conductas de violencia de género y activar rutas de atención sin revictimización. Incluye recepción de quejas confidenciales, investigación por parte del Comité de Convivencia Laboral y medidas de protección inmediatas para la víctima.