Seguimos en las calles inspeccionando nuestra red y detectando conexiones fraudulentas que afectan la presión, la continuidad y la calidad de la prestación del servicio.
Además de perjudicar a toda la comunidad, estas conductas pueden generar consecuencias legales y dar lugar a procesos ante la Fiscalía General de la Nación.
Cuidar el agua también significa hacer uso legal y responsable del servicio.
Conectarse ilegalmente nos afecta a todos.

